Los libros, las películas y los documentales se han encargado de contarlo todo. Pero hay una mirada que quedó algo más escondida: la de los mexicanos que estuvieron allí.César Ahumada, César Bailón, Santiago Pérez y Gustavo Barbosa son amigos entre sí y estuvieron, todos por separado, en el mediodía en el que Diego gestó su obra maestra.