A más de veinte años de aquellas conversaciones, salen a la luz las declaraciones de uno de los represores más poderosos. Gustavo Sammartino retrata a un militar sin arrepentimiento, que justificó el terror y llegó a admitir el robo de un bebé. El libro combina investigación periodística, reconstrucción biográfica y testimonios sobre los crímenes de la última dictadura militar.